altodelaluna

Revista Cultural

  • Full Screen
  • Wide Screen
  • Narrow Screen
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

NOVELAS AREQUIPEÑAS

E-mail Imprimir PDF

César Ramírez Rosado, novelista

César Augusto Ramírez (Arequipa, 1975), abogado, publicó en 1994 su primer cuento y desde entonces ha seguido escribiendo. Obtuvo diversos premios en concursos locales, persistiendo en una vocación en la que tiene ya varios títulos publicados. Poco conocido en los círculos oficiales, es sin embargo uno de los narradores arequipeños surgidos en los años 90.

“El sueño del sauce” fue primero un cuento que ganó el tercer lugar en el Concurso de cuentos de la Coordinadora Universitaria, en 2001. Luego, en 2012 Ramírez lo convirtió en novela, la primera que publicó, por Alonia Editores. Narra la desgracia de un joven escritor aficionado a las drogas, que se degrada y al mismo tiempo se enamora de una mujer que lo ignora. El final dramático es el asesinato de la amada y la muerte del escritor asesino a orillas del Chili. Novela romántica con moraleja incluida, que tal vez hubiera quedado mejor como cuento, pues la trama se extiende más de lo necesario para un relato que de suyo no da mucho.

Aquí una muestra de su prosa:

“Ha pasado la mañana encerrado en su cuarto, releyendo sus cuentos, escritos que no pasan de ser retazos de sentimiento. Recordaba cómo uno de ellos, luego de corregirlo, lo había llevado a un periódico. Se había presentado con el editor, un caricaturista que dirigía un suplemento sabatino de cultura. “No te aseguro nada”, le había advertido, primero tengo que revisarlo para ver si merece ser publicado. ¿Por qué no te das una vuelta el viernes para darte una respuesta?”. Regresó, pero no logró ubicarlo, parecía ser un hombre muy ocupado. Al cabo de dos semanas dejó de buscarlo. Una mañana, regresó tambaleando a casa después de una borrachera. Subió a su cuarto. Empezaba a dormir cuando los alaridos de su madre lo despertaron. Tenía el periódico en la mano. Habían publicado su cuento. Cuando buscó al editor para agradecérselo, este fue cordial, hasta lo felicitó. Sin abandonar su cordialidad, le dio a entender que no volverían a publicarlo, pues había mucha gente esperando turno”.

Solo tres años más tarde Ramírez publicó su segunda novela, “Quimera” (2015), en la misma editorial que la anterior, Alonia Editores. Entre la primera y la segunda, sin embargo, un cambio sustancial se produjo en el autor.

Si la primera novela de Ramírez adolecía de un desajuste estructural, entre la extensión de un cuento y la de una novela corta sin ser ninguno, entre el tremendismo de las drogas y la perdición y la falta de ajuste de una prosa que mostraba impericia, “Quimera” revela dos cosas por lo menos: una vocación que persiste, corrige, mejora sus obras; y una concepción más literaria del esquema de una intriga.

La novela narra la vida atribulada de amores, deseos sexuales y aventuras aduaneras en la frontera norte del país, de un arequipeño, abogado él, como el anterior protagonista de Ramírez, que todavía fuma mariguana como parte de su goce adolescente. Saltando de una cama a otra pero asolado siempre por la frustración, “Characato”, como lo llaman sus compañeros de vigilancia, se enreda al final con una prostituta joven que lo engaña y lo enfrenta con el marido celoso, quien lo amenaza de muerte en los últimos capítulos y crea una tensión que la novela, enfrascada hasta aquí con reflexiones existenciales, a la manera del “Trópico de Capricornio” de Miller, empujaba con languidez.

Las oposiciones violentas entre la descomposición de los pueblos limítrofes, la corrupción del aparato aduanero y la hipersexualidad de las mujeres tumbesinas, contra el paraíso de orden y progreso que representa Guayaquil, al otro lado de la frontera, al final, disminuyen la verosimilitud de la novela; pero aun así, la sostienen las páginas bien escritas, algunas reflexiones pausibles del protagonista-narrador, y en varias páginas descripciones sugestivas y diálogos perfectos.

“Muy bien trabajada, en un lenguaje dosificado, ameno y técnico, esta novela merece leerse” comenta Yuri Vásquez en la contraportada de “Quimera”. Solo queda añadir que la lectura de esta novela despierta en el lector, al menos el que sigue el desarrollo de la narrativa arequipeña, la expectativa de una próxima que, por la línea de progreso, promete más.

(Sugerimos al lector no prestarle atención a la carátula de "Quimera", que con su simpleza romántica no da ninguna idea del contenido, lo desmerece. Problema de las editoriales informales arequipeñas). (WD)

 

You are here: Literatura NOVELAS AREQUIPEÑAS