altodelaluna

Revista Cultural

  • Full Screen
  • Wide Screen
  • Narrow Screen
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

EL DEMONIO MÁS TEMIBLE

E-mail Imprimir PDF

Del amor y otros demonios

Tranquilina Iguarán Cotes era descrita como una mujer llena de imaginación, supersticiosa, una mujer fuerte y persistente.  Una narradora nata que hacía de la historia más fantástica, una verdad irrefutable. Además de ser la principal fuente de inspiración de su nieto, que muchísimos años más tarde se convertiría en uno de los escritores más afamados de Latinoamérica y del mundo.

Gabriel García Márquez quedó bajo su cuidado los primeros ocho años de su vida. Ella, junto a su esposo, el coronel Nicolás Márquez Mejía, fueron quienes encaminaron a Gabo a la creación y a la literatura. En la mayoría de sus obras se puede ver la marcada influencia que tuvieron los relatos con los que creció, que van por la realidad más cruda de la guerra, por las historias de su abuelo, y las fantásticas historias del folklore colombiano, por parte de su abuela.

Es por eso que en 1949, cuando es mandado al Cementerio Santa Clara a presenciar el vaciado de las tumbas, en condición de periodista; salta de nuevo el recuerdo de la abuela Mina (la forma cariñosa de llamar a Tranquilina), con una de sus celebres leyendas.

Cuentan, en algunos pueblos del Caribe, que una vez existió una marquesita de doce años. Ella arrastraba su cabello como si fuera una cola de novia y murió por la rabia, al ser mordida por un perro. Era recordada por los muchos milagros que realizó. Y ahí, en el Cementerio Santa Clara, se encuentra la que podría ser la confirmación a su existencia. Un esqueleto menudo, con una cabellera de veintidós metros y once centímetros de largo, en su lápida podía leerse solamente su nombre Sierva María de Todos los Ángeles.

Ese día fue el origen de Del amor y otros demonios. Donde Gabo se aventura de nuevo a hablar sobre amor, y de nuevo también, a compararlo con una enfermedad mortal. En 1985 ya lo había hecho con otra de sus grandes novelas, El amor en los tiempos del cólera, donde los síntomas del cólera se confunden con los de estar enamorado. En este caso, la rabia se confunde con una posesión demoniaca, que al final no es más que la reaccione que tiene la protagonista ante la llegada de un primer amor.

Esta novela, narrada en Cartagena de las Indias, cuenta la historia de una niña que acababa de cumplir los doce años cuando es mordida por un perro cenizo con un lucero en la frente, que estaba infestado de rabia. Esa niña es dueña de una figura espectral que incomoda a su madre, la que no muestra ni un poco de cariño por ella. Su padre, el marqués Casalduero, nunca pudo encontrar la forma de ser cercano a ella y se queda con la imagen de su hija entrando al convento, llena de resignación.

Además de las relaciones tensas de su familia, el ambiente de esta novela es pesado, típico de un puerto, rodeado del hedor del pescado, la bruma blanca que cubre la basura que se acumula cerca de los edificios, carcomidos por el salitre. La realidad nunca deja existir, como el coronel Márquez le había enseñado desde siempre.

Sin embargo la presencia mágica tampoco deja de tomar protagonismo y retomar su lugar en la historia. Y se escabulle en los sueños de Cayetano Delaura, cuando ve a Sierva, antes de conocerla, comiendo uvas de un racimo que pareciera no tener final, porque al llegar a la ultima uva llegaría la muerte.

Dejando de lado los demás rasgos, esta podría ser una de las novelas que explota más el enamoramiento en su estado más puro de este autor. Y ese es el rasgo que no se puede clasificar ni en lo real ni en lo mágico, es la característica del amor, no podemos ubicarlo en ningún lugar estático, siempre suele encontrar la manera de llegar al limbo de lo desconocido. Lo desconocido que siempre nos ha dado miedo y hemos creído cercano al pecado.

El ejemplo que nos da es el amor que siente Delaura por Sierva, que termina siendo completamente absorbido por ella, ella era la vida a toda hora y en todas partes, como solo Dios tenía el derecho y el poder de serlo.

El amor toma un lugar divino, ni los océanos, ni las montañas, ni leyes de la tierra o el cielo, ni poder del infierno pueden hacerle frente.

Cuando eso se arrebatado todo pierde el sentido. Nos absorbe completamente, y al vernos tan vacíos en su ausencia solo se nos ocurre comer de dos en dos las uvas, sin darle ventaja a la vida, y llegar finalmente al final de nuestra historia, porque nosotros tampoco podemos hacerle frente al demonio más terrible de todos.

You are here: Literatura EL DEMONIO MÁS TEMIBLE