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Revista Cultural

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Bibliotecas arequipeñas

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Una evaluación a ocho voces

Hogar de nuestras horas de lectura más preciadas, las Bibliotecas deberían ser como pide Borges infinitas, pero no lo son, algunas ni merecen su nombre. Empezamos aquí una evaluación de las habidas en la ciudad, con la opinión del que firma, del historiador Jorge Bedregal, del caricaturista Omar Zevallos (que ilustró además su reporte) y del narrador Percy Prado.

Willard Díaz (Narrador y docente)

LA MEJOR BIBLIOTECA PÚBLICA.

La Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNSA. A pesar de la indeseable vecindad de TV UNSA, tiene el local más limpio y mejor iluminado, la atención más respetuosa que se puede hallar en este tipo de instituciones y el fondo más rico en su especialidad (Literatura y Filosofía) aunque anda desactualizado de vez en cuando.

LA PEOR

La de Ingenierías de la UNSA, poblada por fantasmas, desaseada, con empleados de mal genio y generalmente ausentes. Su sección de credenciales es deplorable. Los libros son antiguos y están maltratados.

LA MEJOR BIBLIOTECA PRIVADA

La de Edgard Guzmán Jorquera. No falta en ella nada de la larga tradición filosófica de la humanidad, e incluye la mejor colección de novelas de ciencia ficción que conozco. Casi nunca Guzmán prestaba un libro, eso sí; pero te dotaba de gentiles fotocopias gratis.

OTRO SÍ, DIGO: La Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa merece una mención aparte por ser la que además de libros ofrece eventos culturales, su fondo está en construcción y es muy variado, y queda al centro de la ciudad.

Lo deplorable del sistema de Bibliotecas de Arequipa es que las Municipalidades distritales no tienen (ni parecen ver la necesidad de) una Biblioteca.

 

Jorge Bedregal La Vera (Historiador, catedrático)

Invocado por la gentil invitación de Willard Díaz, cómplice en varias travesías culturales; me atrevo a “calificar” la oferta libresca de nuestra ciudad, tan desnutrida y a veces frustrante.

Quizás la biblioteca pública que considero la más importante es la Regional Mario Vargas Llosa. Ver a personas consultando, leyendo y buscando libros sin intimidarse ante los estantes, es siempre grato. Relativamente buenos ambientes de lectura, amable atención y un fondo, que si bien está en construcción y enriquecimiento, es una valiosísima propuesta.

La peor sin duda, y en eso coincido con Díaz, es la biblioteca universitaria del área de Ingenierías de la UNSA. Ambiente de lectura árido y una pésima atención.

De las privadas me inclino por la biblioteca del Centro Cultural Peruano Norteamericano. Si bien su fondo es modesto (aún), se proyecta como un repositorio que no se limita a la enseñanza del inglés sino que va creciendo hacia otras áreas, especialmente literatura contemporánea.

Como punto aparte, la Biblioteca Pública Municipal, que alberga a verdaderas joyas, sobre todo en su parte hemerográfica, a pesar de haber sido recientemente remodelada, aún sufre de una deplorable atención. Pareciera que se ha convertido en una suerte de Siberia del municipio.

Omar Zevallos (Caricaturista y periodista)

LA MEJOR BIBLIOTECA PÚBLICA

La Biblioteca del Centro Cultural Peruano Norteamericano, que a pesar de su reducido espacio, está muy bien distribuida y ordenada; y gracias a su constante política de renovación y del incremento de novedades, tiene un gran número de lectores inscritos. Además, organizan actividades y ciclos de conferencias en torno a los libros.

LA PEOR

Lastimosamente, es la Biblioteca Municipal, pero no por su gran patrimonio que alberga, sino por la situación en la que se encuentra por falta de interés de las autoridades ediles. Aún usan los obsoletos ficheros o la memoria de los empleados, para ubicar un libro. Una pena.

LA MEJOR BIBLIOTECA PERSONAL

La de Juan Manuel Guillén Benavides, quizá una de las más completas sobre filosofía y pensamiento crítico; y él la enriquece cada que puede. Alguna vez me dijo que lo único que lamentaba de haber estado la gestión pública era que había dejado de leer muchos libros. Además, físicamente es una linda biblioteca.

OTRO SÍ, DIGO

Las bibliotecas municipales están agonizando y en muchos de los distritos, simplemente han desaparecido. Hace poco el colectivo R-plica organizó una campaña para donar libros para formar la biblioteca infantil-juvenil en el distrito de Chiguata y lo lograron. Iniciativas como esa necesitamos en Arequipa.

 

Percy Prado Salazar (Cuentista y profesor de Literatura)

LA MEJOR BIBLIOTECA PÚBLICA

Sin duda, la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNSA por sus más de 40 000 títulos, donde priman los de la especialidad. Su sala de lectura presenta el inconveniente de que en el mismo local funcionan las oficinas de Arte, Cultura y Deportes, separadas en la actualidad por unas paredes de vidrio que distraen mucho. Además, en el segundo piso están las instalaciones de TVUnsa; la producción de un programa televisivo no se hermana mucho con el espíritu de una sala de lectura, por el ruido y el vaivén de personas. Es raro hallar lectores en ella, la mayoría son estudiantes de ingenierías o matemática que van a hacer sus trabajos. Con todo, la mejor que conozco en la región.

LA PEOR BIBLIOTECA PÚBLICA

La de la Municipalidad Provincial de Camaná. Los alcaldes nunca se preocuparon por ella y quienes se acercaron la depredaron. Pocos títulos, ejemplares mal cuidados, catálogo desordenado y ausencias dolorosas.

LA MEJOR BIBLIOTECA PRIVADA

La de don José Ruiz Rosas. Una habitación alta de sillar. Hermosos y altos anaqueles acristalados. Solo tuve el placer de visitarla en una ocasión, muy breve, pero me maravilló. Me quedé a solas en ella unos segundos y no pude evitar husmear rápidamente: poesía, literatura clásica, ediciones que ni en sueños palpé.

MENCIÓN ESPECIAL

La Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa es la mejor para leer. Sus instalaciones son excelentes, la gratuidad del carnet es un éxito, solo debe mejorar en atención especializada y si prestaran los libros a domicilio (un riesgo enorme, por cierto) sería estupendo.

 

Hugo Yuén (poeta y abogado, investigador)

Primero, debo lamentar que los ambientes de la Biblioteca Mario Vargas Llosa sean espacios no de lectura, sino extensiones de las academias pre universitarias en donde los chicos no lean los libros de su caudal bibliográfico, sino que acudan allí solo para hacer las tareas que les dejan en la academia, reduciéndose todo a resolver problemas de Baldor. Es como tener un lujoso Ferrari solo para salir a dar una vuelta a la manzana y nada más. Lo mismo, lamentar que no se hayan digitalizado las notas que Vargas Llosa hizo luego de leer cada libro de su biblioteca, con precisiones, comentarios y juicios de valor de cada título que leía y garrapateando en ellos, para la posteridad, en las hojas de guarda finales de aquellos volúmenes que le pertenecen y que ahora comparte con todos los arequipeños. Esos comentarios deberían estar escaneados, colgados en la red y al alcance de los lectores del mundo entero.

De las bibliotecas privadas, la biblioteca de Edgar Guzmán, con su importante bibliografía filosófica, de literatura norteamericana, ciencia ficción, teoría literaria, diccionarios y novela policiaca. Cuando Edgar viajó a Estados Unidos con su familia, tuve la fortuna de ser escogido “custodio” de parte (calculo que un 25%) del caudal de esa biblioteca. Fue como tener un trozo del paraíso en casa.

La biblioteca de Juan Manuel Guillén también es estupenda en filosofía, con énfasis en filosofía de la ciencia, física y literatura. La Enciclopedia Británica ocupaba un lugar especial, lo mismo que una copiosa serie de biografías. Allí leí a autores entrañables como Papini y Stefan Sweig, y una novela que es un clásico de las novelas de la Segunda Guerra Mundial: La hora veinticinco, de Virgil Gheorghiu.

Recuerdo que para escribir mis dos poemarios sobre arquitectura arequipeña, visité hace décadas la biblioteca de la facultad de arquitectura. Fui el solitario lector de autores como Josep Muntañola y su estupendo libro Topogénesis. Me sorprendió que los estudiantes de arquitectura no lo leyeran, pues el libro estaba virgen. La biblioteca tenía entonces a un estupendo bibliotecario, pero languidecía de lectores.

Lamento también que el Gobierno Regional no incluya dentro de sus proyectos de recuperación del patrimonio cultural de Arequipa, a la biblioteca de los padres de la orden de San Francisco. Esa biblioteca contiene verdaderas joyas de anticuario que, debidamente digitalizadas, podrían ponerse a disposición de los lectores mediante la web y a un precio razonable.

De la biblioteca Municipal, solo recordar que, cuando fui director de Cultura de la Municipalidad provincial, encontramos el fondo bibliográfico que donó Alberto Hidalgo a Arequipa (un tercio de su biblioteca, tal vez el de menor valor, pues un tercio se quedó con su viuda en Argentina, y el otro tercio en la biblioteca Nacional, en Lima. Solo el ripio que nadie quería llegó a Arequipa), casi 30 años después de recibir esa donación, a fines del siglo XX, esos libros seguían sin registrarse y ficharse debidamente, permaneciendo en rumas con rastros de excrecencias de roedores. En convenio con la Biblioteca Nacional, logramos ordenar e incluir todo ese material bibliográfico para consulta de los lectores. Ojalá se mantenga aún en buen estado.

 

Orlando Mazeira (Narrador y docente)

1. La mejor biblioteca pública de Arequipa creo que, a pesar de algunas deficiencias, es sin duda la biblioteca regional Mario Vargas Llosa.

2. Ignoro cuál será la peor biblioteca pública de Arequipa.

3. La mejor biblioteca personal que tuve el privilegio de conocer el año 2012 es la de Mario Vargas Llosa en su casa de Barranco (Lima). Puedo decir que conocí parte de la vasta biblioteca de César Hildebrandt en la sala de su casa en Surco. Su biblioteca personal debe ser una de las más valiosas del país.

 

Mario Berríos Espezúa (Sociólogo, catedrático)

Atendiendo a la invitación tan generosa de Willard Díaz, presento algunos comentarios en torno a las bibliotecas arequipeñas.

Coincido en que la mejor biblioteca pública es la de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de San Agustín por dos razones fundamentales: por un lado, por la gran cantidad de textos especializados que son la envidia de cualquier universidad; y, por el otro, por el mismo hecho de ser de la UNSA y que es la cuna de las humanidades y de las reflexiones filosóficas en y desde Arequipa, en sus casi 200 años de creación.

Pero no todo en la UNSA es bonito; en mi opinión la peor biblioteca es la del área de Ingenierías, pocas veces he sentido la necesidad de pasar por una biblioteca y no volver a entrar jamás, ese sentimiento solo lo consiguió dicho recinto.

De las privadas, y recalco, muy privadas, creo que la biblioteca personal de Víctor Raúl Sacca es la mejor. Cuando conocí a Víctor entramos en confianza y amistad por nuestro amor por los libros, de ahí a la fecha he visto miles de libros en sus oficinas y casa. Solo hablo desde hace 10 años, imagínense la gran cantidad de libros especializados en sociología, teoría social, ciencia política, etc., que Víctor ha ido coleccionando en más de 50 años de actividad docente.

Como punto aparte, debo destacar el interés que las autoridades de la Universidad Católica de Santa María vienen realizando por darle mayor movimiento a su biblioteca central. No solo se ve gran afluencia de estudiantes, sino también la adquisición de material actualizado que, de la mano de un sistema informático de consulta y de autoservicio, facilita los procesos de investigación y enseñanza.

 

Jorge Bellatín (Ingeniero y Profesor de Matemáticas)

LA MEJOR BIBLIOTECA PÚBLICA

Hace algún tiempo descubrí al filósofo Alfred J. Ayer, o mejor dicho mi necesidad de imbuirme en su pensamiento. Y, por esos días, habiendo pedido un par de libros algo más comunes, de casualidad y sin mucha esperanza, como para ver qué pasaba, recurrí a mi (no tan) humilde carné de la Biblioteca de Filosofìa y Humanidades de la UNSA, y busqué el tratado “Lenguaje, Verdad y Lógica” de mi nueva amistad filosófica, arriba mencionada. Me gustaría ver mi cara justo en el momento en que lo hallé y lo retiré con desespero teniendo que dejar uno de los títulos que ya había sacado (pues se saca un máximo de dos libros por vez).

No fue la única vez que me ocurrió. Hacía tiempo que había buscado “El signo ideológico y la filosofía del lenguaje” de V. Voloshinov y había hallado no más que una versión en fotocopia, mal traducida y mutilada que tuve que solicitar porque al menos era algo. Cuando me enteré que se había publicado recientemente una nueva traducción, ni siquiera pensé en buscarla en el fichero electrónico de la biblioteca; pero –otra vez me gustaría ver mi cara…— encontré el título en una lista de nuevas adquisiciones.

Hermosas sorpresas como aquellas me ha dado la Biblioteca de Filosofía y Humanidades de la UNSA. Bueno, es justo decirlo: no debieron ser sorpresas. Todo lector con tales necesidades bibliófilas debe acercarse a su biblioteca con la certeza de irse con el libro o al menos con la fecha de inserción del volumen en sus anaqueles.

La parte triste de la historia es que no hizo más de un mes que volví a sacar la nueva adquisición y la hallé sobrescrita, con irrespetuosas marcas y subrayados. Por ahí dicen que ninguna felicidad es total… ¡pues debería serlo!

Esta biblioteca universitaria es la más abastecida de Arequipa y merece ser mejor cuidada, prohibiendo el maltrato de sus volúmenes por parte del usuario, y sancionando ese irrespeto.

LA PEOR

La Biblioteca Municipal “Ateneo”. Al desabastecimiento y desactualización de los ficheros, hay que agregar lo difícil que es encontrar un volumen completo en los anaqueles; qué digo volumen completo: ¡encontrar un volumen! Demasiadas obras mutiladas e inexistentes figuran en sus ficheros…  Ojalá algún día tengamos un alcalde que no prefiera condecorar a Mickey Mouse y a concursantes de “Yo Soy”.

MENCIÓN ESPECIAL

Cuando hace ya varios años descubrí a Walt Whitman, época en que me fogueaba en el uso del inglés, fui lleno de esperanzas a buscar en la Biblioteca de El Cultural al menos una antología del inmenso poeta en su lengua natal. Lo que encontré fue ¡su poesía completa en cuatro tomos y en edición bilingüe inglés-español!

Además, la biblioteca de El Cultural ha remodelado sus instalaciones, haciéndose muy acogedora; y se mantiene bien actualizada. A seguir mejorando.

Otros institutos culturales, como la Alianza Francesa, deberían hacer lo propio con sus bibliotecas.

LA MEJOR BIBLIOTECA PRIVADA

Es como una despensa que hace sentir a uno salvo en la inminencia de un crudo invierno. Calidez acogedora y un aura de verdadero amor por los libros se respira en la biblioteca del poeta José Ruiz Rosas. La madera del piso, la de los muebles, la de las escaleras para acceder al segundo piso de estanterías, cobran vida en ese recinto que parece, como la máquina del tiempo de un conocido personaje de ciencia ficción televisiva, ser más grande por dentro que por fuera.

LO INEXISTENTE

No existe en Arequipa una biblioteca de ciencia y de divulgación científica. La biblioteca de Ingenierías de la UNSA es una broma y las de las escuelas de Ciencias  son muy restringidas. La de la Universidad católica es  muy encomiable pero es más bien tecnológica.

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